Está bien, me rindo…Es la frase más valiente que oí decir.
Dejar a un lado ese asunto por más pendiente que sea. Es como frenar el tiempo, como doblar en la esquina, rendirse en el momento justo, no importa cuando sea al comienzo o casi al final da lo mismo. Echar al miedo y decirle que no regrese jamás. Congelar la memoria y dejar la vida en una breve pausa. Es animarse a otra cosa. Amar solo a quien sea capaz de demostrarnos amor. Es libertad y tal vez soberbia. Paciencia y hasta creer en la incoherencia. Es volar pero sin alas ni motivos. Cerrar los oídos a las injusticias. Callar las palabras para guardarlas en un cajón. Gritar y desgarrarse el corazón con los dedos. Regalar el orgullo y empeñar la amistad. Es vender lágrimas y romper con costumbres. Abandonar una pesada carga. Prepararse para lo mejor aunque venga lo peor. Pasar de cobarde a una Ameba. Dejar de engañarnos a nosotros mismos. Creer fuertemente solo en la razón. Es encadenar los impulsos humanos, emprender la búsqueda de la perfección. Es convicción...Si esto, si todo esto no requiere valentía, si rendirse es demasiado fácil, si alguien me demuestra que mis palabras son puramente mentira, jamás conocí lo que es la Valentía.
sábado, 27 de marzo de 2010
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