Pocoycasinada

Pretende mostrar mis delirios y no tantos, como el de todos o el de nadie.

jueves, 10 de junio de 2010

PERFECTA - Giselle Amador

Estoy buscando la perfección, aunque nunca la tenga, la armonía. Pocas cosas ya son importantes y las demás ni existen. Llámenlo cansancio, llámenlo cobardía, llámenlo como más les guste. Para mi la perfección no tiene nombre. Trato de conectarme con migo misma, conectar mis sentidos, mis pensamientos. Esto me hace muy bien. Se lo que me gusta y lo que no y sigo firme en mi opinión aunque aparente una cierta flexibilidad. Ya no quiero pensar nada, quiero que todo suceda, que el curso de la vida me lleve a donde se le cante, yo voy a ser la que tome la ultima decisión. Mientras espero el mundo perfecto, lo creo en mi mundo irreal.

lunes, 26 de abril de 2010

Pensamientos a la noche - Giselle Amador

Es ese punto exacto, en el que te estoy viendo
Eres tan hermoso no puedo evitarlo
Parece que el mundo no existiera.
Siempre te imagino, hago una vida dentro de la mía
Me siento culpable por robarte en cada momento.
Y así me pierdo , y así te pierdo
En medio de consultas idiotas y razonamientos estúpidos
Que no hacen más que sacudirnos la cabeza.
Conformando lo inconformable a veces creo sentirte lejos
Hasta que noto esa magnifica manera que tenes de decirme que no vas a soltarme.
Estás loco, no podes soltarme y aun así soy feliz con un pedacito tuyo
Con un vano recuerdo, con un objeto o con solo hacer como si estuvieras a mi lado.
Estas provocando mis sentimientos y lo peor es que no hago nada para evitarlo.
Llamalo como quieras, imaginación, locura, estupidez.
Me conformo con este momento y es mío.
Transformo esas horas en tu mejor día (intento).
Y te sonrío a cada mirada para que si algún día me olvidaras sea de lo primero que te acuerdes.
Para que nunca olvides que con vos fui feliz, breve felicidad que todos los días me hace pisar las nubes.

jueves, 15 de abril de 2010

Mi boca de suspiros - Giselle Amador

Lleno mi boca de suspiros para ver si se me ablanda de una vez por todas el corazón. Es que está tan apretado ya no se mueve a ningún lado, cuando pienso por los dos.¿Desde cuando hacer lo correcto duele tanto? ¿Desde cuando hacer lo correcto me hace mas adicta a ti? Quizás lo mejor que me pase es quedarme sola, vivir de decepciones no es vivir. Algo siempre tiene que arruinar nuestro momento y aunque nos busquemos nos separa una pared, hecha con las oportunidades y cadáveres de terceros que escuchas con atención. Y es ahí cuando analizas nuestra vida, analizas el pasado, el futuro y mi presente para llegar a una conclusión. Será que habrá que aceptarlo, siempre va a ser así. Yo cansada de pelarla, dejo abiertos mis sentimientos colgados cualquier pagina para ver si alguien lo mira, entiende de nuestra vida o juega nuestro mismo juego de ajedrez. Y me pierdo otra vez. Como un pedazo de carne, camino a cualquier parte, agachando la mirada, muchas veces sin decir nada,dejando analizarme por cualquiera que se atreva a pensar en que sabe más que los dos.

lunes, 5 de abril de 2010

Aunque ni siquiera lo sepas - Giselle Amador

Transformas mi ternura en compasión y no sé como lo haces. Entiendo todo y casi no lo recuerdo cuando tengo que recordarlo. Transformas mi vida en un completo desastre pero no puedo vivir sin ti. Me refugio en tus bolsillos y es allí donde escucho tu voz. Estamos tan lejos pero tienes mi parte, no se que parte pero me tienes allí. Y no puedo dormir, no puedo pensar y a todo eso suelo llamarlo “Locura” y no es más que las necesidades de una tonta, que esta loca pero de amor. Es más fácil ocultarse entre los árboles y mirar el mundo desde el tren. No creo en nada que no me cambie, no salgo a buscar la vida en ningún lugar, solo puedo amarte independientemente. Puedo llevar tus miradas y tus besos a cualquier lugar, en la hora que se te antoje. Pero el viento es el que me empuja, es el que me deja colgada en tus mejillas. Recorro Buenos Aires en silencio y miro los detalles que todos ignoran. Hay una complicidad entre el cielo y el sol, todos murmuran tu nombre pero nadie puede escucharlos, solo yo. Y te busco y me buscas y nos enredamos en cualquier lugar y lloro cuando no puedo mirarte pero me rio ocultándome de ti. No me preguntes de qué, déjame sentirme afortunada por haberte conocido aunque sea una sola vez. Tú sabes que es lo que siento y se lo que debo sentir, solo necesito refugiarme en lo feliz que me haces aunque no te des cuenta, aunque ni siquiera lo sepas.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Amor Eterno - G.A.Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

G.A.Bécquer

sábado, 27 de marzo de 2010

Me rindo - Giselle Amador

Está bien, me rindo…Es la frase más valiente que oí decir.
Dejar a un lado ese asunto por más pendiente que sea. Es como frenar el tiempo, como doblar en la esquina, rendirse en el momento justo, no importa cuando sea al comienzo o casi al final da lo mismo. Echar al miedo y decirle que no regrese jamás. Congelar la memoria y dejar la vida en una breve pausa. Es animarse a otra cosa. Amar solo a quien sea capaz de demostrarnos amor. Es libertad y tal vez soberbia. Paciencia y hasta creer en la incoherencia. Es volar pero sin alas ni motivos. Cerrar los oídos a las injusticias. Callar las palabras para guardarlas en un cajón. Gritar y desgarrarse el corazón con los dedos. Regalar el orgullo y empeñar la amistad. Es vender lágrimas y romper con costumbres. Abandonar una pesada carga. Prepararse para lo mejor aunque venga lo peor. Pasar de cobarde a una Ameba. Dejar de engañarnos a nosotros mismos. Creer fuertemente solo en la razón. Es encadenar los impulsos humanos, emprender la búsqueda de la perfección. Es convicción...Si esto, si todo esto no requiere valentía, si rendirse es demasiado fácil, si alguien me demuestra que mis palabras son puramente mentira, jamás conocí lo que es la Valentía.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Corre! - Giselle Amador.

Corre corre! me dicen y mis piernas no dan para más. Pesan como si llevara unas grandes bolas de acero atadas a unas fuertes cadenas. Tengo que hacerlo, tengo que acercarme a ese mundo feliz. No hay obstáculos, pero el camino es muy largo. Quiero estar allí, hacer un cuadro y mostrarte lo hermoso que es. Debemos vivir allí mi amor. No hay monedas de oro, no hay dinero, no hay nada de lo que pueda costarnos. Está allí y todos corremos hacia el. Cada vez mas cerca, me acerco, puedo sentirlo. Miro esas siluetas a los costados, corren a mi lado y se dejan vencer. Caen y el suelo se los traga.
-No se caigan, no lo vale. Les grito con todas mis fuerzas, pero ellos no parecen escucharme.
Pasan los minutos y me estoy quedando sola, no te caigas mi amor. Dame la mano, no me sueltes. No podemos imaginarnos lo bello que va a ser, es tan perfecto. Quizás de tanto correr muera, pero no tengo miedo, no tengas miedo a la muerte amor sea como sea vamos a llegar allí. Todo se está transformando y no estoy paranoica, corre corre tenemos que salvarnos. A nadie le importa, a nosotros si, no los escuches el suelo no es lo mejor. Corre, se está abriendo el suelo, el fuego nos rodea, pero tenemos que llegar. Corre, corre solo unos metros más.

lunes, 15 de marzo de 2010

Un mundo paralelo - Giselle Amador

Ella se produce, ella se maquilla como nunca lo hace. Ella entra en aquel lugar inafectado de personas, esperando aumentar su patética vida social. Ella está demente y lo demás no lo saben. Todos bailan a ritmo de esa música que apesta. Todos mueven sus brazos, se ríen, se miran. Empieza el juego y nadie está dispuesto a perder. Fotografías y flashes por doquier, todo sirve para Internet. Ella los sigue mirando saludando a la gente al pasar. Esto me aburre, no quiero estar aquí. No me gusta no!. No está pasando nada malo, pero ella lo complica en su cabeza. Ella lo que quiere es estar en su cama, pensando en cosas que jamás le sucederán. Inventando una historia de un mundo paralelo, en el que ella es la misma persona pero es todo al revés. Ella quiere cerrar los ojos y abrirlos en donde quiere estar. La música se transforma, los pelos se desenfrenan en una inútil vanidad, en un efímero momento. Que la tierra se raje que el techo se desmorone ella piensa, no quiero estar acá.

Los locos nunca cambian - Giselle Amador

Nunca se termina de entender las cosas hasta que tocamos fondo, ¿es necesario?
Si, lo es. Sino no nos damos cuenta que tenemos que cambiar, aunque hubiera preferido entenderlo mucho antes. Todo el tiempo escuchas gente que te dice “nunca cambies” pero es necesario cambiar sino ¿como rayos vamos a aprender?. Es necesario e indispensable ser diferentes, pero sin cambiar las cosas que realmente son importantes, No esas no, sino las otras que nos cuesta cambiar, esas que nos rompen la cabeza todos los días, las que lloramos hasta no entender el por que aunque lo sepamos bien adentro nuestro. Será que estoy en lo cierto? Lo voy a comprobar. Las metas no terminan solo con trazarlas, sino esforzándose en realizarlas. Basta! Basta de espejitos de colores (como me reí con eso) pero después de la risa dije: ES VERDAD! . Puede parecer un monton de incoherencias escritas en esta nota, pero en mi mente están claras, no se escribir, tampoco me interesa entenderlo. ¿Será verdad todo esto? Voy a comprobarlo.

martes, 9 de marzo de 2010

El retrato oval - Edgar Allan Poe


Amo este cuento! :)

El castillo en el cual mi criado se le había ocurrido penetrar a la fuerza en vez de permitirme, malhadadamente herido como estaba, de pasar una noche al ras, era uno de esos edificios mezcla de grandeza y de melancolía que durante tanto tiempo levantaron sus altivas frentes en medio de los Apeninos, tanto en la realidad como en la imaginación de Mistress Radcliffe. Según toda apariencia, el castillo había sido recientemente abandonado, aunque temporariamente. Nos instalamos en una de las habitaciones más pequeñas y menos suntuosamente amuebladas. Estaba situada en una torre aislada del resto del edificio. Su decorado era rico, pero antiguo y sumamente deteriorado. Los muros estaban cubiertos de tapicerías y adornados con numerosos trofeos heráldicos de toda clase, y de ellos pendían un número verdaderamente prodigioso de pinturas modernas, ricas de estilo, encerradas en sendos marcos dorados, de gusto arabesco. Me produjeron profundo interés, y quizá mi incipiente delirio fue la causa, aquellos cuadros colgados no solamente en las paredes principales, sino también en una porción de rincones que la arquitectura caprichosa del castillo hacía inevitable; hice a Pedro cerrar los pesados postigos del salón, pues ya era hora avanzada, encender un gran candelabro de muchos brazos colocado al lado de mi cabecera, y abrir completamente las cortinas de negro terciopelo, guarnecidas de festones, que rodeaban el lecho. Quíselo así para poder, al menos, si no reconciliaba el sueño, distraerme alternativamente entre la contemplación de estas pinturas y la lectura de un pequeño volumen que había encontrado sobre la almohada, en que se criticaban y analizaban.
Leí largo tiempo; contemplé las pinturas religiosas devotamente; las horas huyeron, rápidas y silenciosas, y llegó la media noche. La posición del candelabro me molestaba, y extendiendo la mano con dificultad para no turbar el sueño de mi criado, lo coloqué de modo que arrojase la luz de lleno sobre el libro.

Pero este movimiento produjo un efecto completamente inesperado. La luz de sus numerosas bujías dio de pleno en un nicho del salón que una de las columnas del lecho había hasta entonces cubierto con una sombra profunda. Vi envuelto en viva luz un cuadro que hasta entonces no advirtiera. Era el retrato de una joven ya formada, casi mujer. Lo contemplé rápidamente y cerré los ojos. ¿Por qué? No me lo expliqué al principio; pero, en tanto que mis ojos permanecieron cerrados, analicé rápidamente el motivo que me los hacía cerrar. Era un movimiento involuntario para ganar tiempo y recapacitar, para asegurarme de que mi vista no me había engañado, para calmar y preparar mi espíritu a una contemplación más fría y más serena. Al cabo de algunos momentos, miré de nuevo el lienzo fijamente.

No era posible dudar, aun cuando lo hubiese querido; porque el primer rayo de luz al caer sobre el lienzo, había desvanecido el estupor delirante de que mis sentidos se hallaban poseídos, haciéndome volver repentinamente a la realidad de la vida.

El cuadro representaba, como ya he dicho, a una joven. se trataba sencillamente de un retrato de medio cuerpo, todo en este estilo que se llama, en lenguaje técnico, estilo de viñeta; había en él mucho de la manera de pintar de Sully en sus cabezas favoritas. Los brazos, el seno y las puntas de sus radiantes cabellos, pendíanse en la sombra vaga, pero profunda, que servía de fondo a la imagen. El marco era oval, magníficamente dorado, y de un bello estilo morisco. Tal vez no fuese ni la ejecución de la obra, ni la excepcional belleza de su fisonomía lo que me impresionó tan repentina y profundamente. No podía creer que mi imaginación, al salir de su delirio, hubiese tomado la cabeza por la de una persona viva. Empero, los detalles del dibujo, el estilo de viñeta y el aspecto del marco, no me permitieron dudar ni un solo instante. Abismado en estas reflexiones, permanecí una hora entera con los ojos fijos en el retrato. Aquella inexplicable expresión de realidad y vida que al principio me hiciera estremecer, acabó por subyugarme. Lleno de terror y respeto, volví el candelabro a su primera posición, y habiendo así apartado de mi vista la causa de mi profunda agitación, me apoderé ansiosamente del volumen que contenía la historia y descripción de los cuadros. Busqué inmediatamente el número correspondiente al que marcaba el retrato oval, y leí la extraña y singular historia siguiente:

"Era una joven de peregrina belleza, tan graciosa como amable, que en mal hora amó al pintor y se desposó con él. Él tenía un carácter apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella, joven, de rarísima belleza, toda luz y sonrisas, con la alegría de un cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que le arrebataban el amor de su adorado. Terrible impresión causó a la dama oír al pintor hablar del deseo de retratarla. Mas era humilde y sumisa, y sentóse pacientemente, durante largas semanas, en la sombría y alta habitación de la torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el cielo raso. El artista cifraba su gloria en su obra, que avanzaba de hora en hora, de día en día. Y era un hombre vehemente, extraño, pensativo y que se perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía para todos excepto para él. Ella, no obstante, sonreía más y más, porque veía que el pintor, que disfrutaba de gran fama, experimentaba un vivo y ardiente placer en su tarea, y trabajaba noche y día para trasladar al lienzo la imagen de la que tanto amaba, la cual de día en día tornábase más débil y desanimada. Y, en verdad, los que contemplaban el retrato, comentaban en voz baja su semejanza maravillosa, prueba palpable del genio del pintor, y del profundo amor que su modelo le inspiraba. Pero, al fin, cuando el trabajo tocaba a su término, no se permitió a nadie entrar en la torre; porque el pintor había llegado a enloquecer por el ardor con que tomaba su trabajo, y levantaba los ojos rara vez del lienzo, ni aun para mirar el rostro de su esposa. Y no podía ver que los colores que extendía sobre el lienzo borrábanse de las mejillas de la que tenía sentada a su lado. Y cuando muchas semanas hubieron transcurrido, y no restaba por hacer más que una cosa muy pequeña, sólo dar un toque sobre la boca y otro sobre los ojos, el alma de la dama palpitó aún, como la llama de una lámpara que está próxima a extinguirse. Y entonces el pintor dio los toques, y durante un instante quedó en éxtasis ante el trabajo que había ejecutado. Pero un minuto después, estremeciéndose, palideció intensamente herido por el terror, y gritó con voz terrible: "¡En verdad, esta es la vida misma!" Se volvió bruscamente para mirar a su bien amada: ¡Estaba muerta!"

lunes, 8 de marzo de 2010

A dream within a dream - Edgar Allan Poe

Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
Thus much let me avow --
You are not wrong, who deem
That my days have been a dream;
Yet if hope has flown away
In a night, or in a day,
In a vision, or in none,
Is it therefore the less gone?
All that we see or seem
Is but a dream within a dream.

I stand amid the roar
Of a surf-tormented shore,
And I hold within my hand
Grains of the golden sand
How few! yet how they creep
Through my fingers to the deep,
While I weep while I weep!
O God! can I not grasp
Them with a tighter clasp?
O God! can I not save
One from the pitiless wave?
Is all that we see or seem
But a dream within a dream?

A alguien en el paraíso - Edgar Allan Poe

Tú fuiste para mi alma, amor,
Para cuanto mi alma anhelaba,
Isla verde en el mar, amor,
Una fuente y un ara
Enguirnaldadas de hermosas flores y frutas,
Y cada flor fue sólo mía.
¡Oh!, sueño demasiado brillante para durar.
¡Oh!, rutilante esperanza que de la niebla surge.
Pero ¿te nublarás?
Una voz, la del Futuro, grita:
¡Adelante!, ¡adelante! Pero en el Pasado,
(Abismo oscuro), mi espíritu cerniéndose se queda
¡Mudo, sin movimiento, sorprendido!
Pues, ¡ay de mí!;
La luz de la Vida se ha extinguido.

Nunca más -no más- no más.
(Ésa es la afirmación del mar solemne
En las arenas de la orilla).
Florecerá el marchito árbol fulminado por el rayo
Y tú, águila herida, el vuelo tenderás.

Y todos mis días son éxtasis
Y todas mis noches son sueños
Donde la mirada oscura brilla,
Donde tu paso alegre resplandece
En aquellas danzas etéreas,
Por aquellas Ondas eternas.

Pfff! - Giselle Amador

En la nada, está en la nada y no está mal pensar en la nada. Ese momento en que el cerebro flota y vaya a saber uno donde para. Dormir es la parte más placentera de la vida, todo lo que pase en nuestros sueños quedará en el olvido, jamás se reprochará.
Aunque sería bueno que esos hermoso sueños duraran mas que una noche. No me despierten, no puedo volver a ese sueño una vez que abro los ojos, ni tampoco puedo forzarme a terminarlo. Ese perro me despertó otra vez, voy a enjaular mi cama. Disfrutar del silencio es la consigna, aunque se escuche los neumáticos a lo lejos, o algún que otro gato gritar. Concéntrate, no sabes ni lo que es el silencio, cuando quieres saberlo escuchas un leve zumbido, como cuando nos quedamos sin transmisión en la TV. Quiero viajar al espacio, salir afuera de este lugar, quizás allí mis odios sean demasiado imperfectos para escuchar algo. La nada tampoco existe, el infinito no llega a nuestra imaginación. Por que somos tan pequeños?. Millones y millones de galaxias y que es lo más avanzado que tenemos? Un ipod?... me río de Janeiro!.Y dicen, hay que explorar el mundo! Y no saben donde empezar. For you best wishes! Ja!