Corre corre! me dicen y mis piernas no dan para más. Pesan como si llevara unas grandes bolas de acero atadas a unas fuertes cadenas. Tengo que hacerlo, tengo que acercarme a ese mundo feliz. No hay obstáculos, pero el camino es muy largo. Quiero estar allí, hacer un cuadro y mostrarte lo hermoso que es. Debemos vivir allí mi amor. No hay monedas de oro, no hay dinero, no hay nada de lo que pueda costarnos. Está allí y todos corremos hacia el. Cada vez mas cerca, me acerco, puedo sentirlo. Miro esas siluetas a los costados, corren a mi lado y se dejan vencer. Caen y el suelo se los traga.
-No se caigan, no lo vale. Les grito con todas mis fuerzas, pero ellos no parecen escucharme.
Pasan los minutos y me estoy quedando sola, no te caigas mi amor. Dame la mano, no me sueltes. No podemos imaginarnos lo bello que va a ser, es tan perfecto. Quizás de tanto correr muera, pero no tengo miedo, no tengas miedo a la muerte amor sea como sea vamos a llegar allí. Todo se está transformando y no estoy paranoica, corre corre tenemos que salvarnos. A nadie le importa, a nosotros si, no los escuches el suelo no es lo mejor. Corre, se está abriendo el suelo, el fuego nos rodea, pero tenemos que llegar. Corre, corre solo unos metros más.
miércoles, 17 de marzo de 2010
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